martes, 24 de septiembre de 2013

Amar sin apegos

Cuán potentes pueden ser las palabras.
Me he puesto a pensar en el compromiso que conlleva decir algunas frases…
Te amaré por siempre.
Siempre contarás conmigo.
Estaremos juntos por siempre.
Nunca te fallaré.
Nunca voy a dejarte.
Y así, pudiendo mencionar frases cada vez más comprometedoras.

¿De quién será la decisión de permanecer con alguien? Por una parte es el compromiso entre ambos lo que define gran parte de esa decisión; pero no es todo. Existen más factores que lo determinan. Lo que ocurre a través del tiempo, la voluntad de Dios (si le pedimos que nos someta), etcétera.
Ojalá mis palabras fueran tan fuertes para decirle a quien amo que “voy a estar con él para el resto de mi vida”… desgraciadamente no está en mí prometer tal acuerdo aunque yo así lo quiera.

La ilusión de permanencia a veces nos lleva a cometer faltas en lo que decimos: un ‘nunca’, un ‘siempre’ salen sobrando cuando después en el futuro, que se vuelve nuestro presente, quedamos advertidos que así prometamos cien veces, nuestras palabras no tienen toda la influencia.

Estoy de acuerdo que en las emociones no se manda. Una emoción es una reacción fisiológica que permite adaptarnos a determinados estímulos que recaen sobre nosotros desde el ambiente que nos rodea. Qué más que recibirlos con gracia, ¿no?
Sí, son las emociones las que nos hacen sentir muchísimas cosas cuando vemos a la persona amada, desde la más alta y lujosa ilusión. Nos sentimos soñados. Es ahí cuando decimos que “nos dejamos llevar por la emoción”.

Por experiencia, también estoy de acuerdo que cuando hemos pronunciado una de esas frases mencionadas arriba es porque realmente se sienten. Hasta se crea la necesidad de decirlas para menguar de alguna manera el “amor” que sentimos dentro.

Sin embargo, una cosa son las emociones, otra cosa es el pensamiento y de ahí, otra cosa son los sentimientos.
Está comprobado que una emoción no dura mucho (al menos que pienses constantemente en lo que la causó). Así que podemos esperar 5 minutos, y pensar tranquilamente si es necesario comprometerte de tal manera con tan pesadas frases.

Reconozco que sí he dicho frases de ese tipo en el pasado, pero terminé dándome cuenta que no se cumplieron. Que palabras son palabras, y se las lleva el viento.
Ni amé por siempre, ni me quedé por siempre con quien pretendí, ni me casé con él y, por supuesto, dejó de ser el amor de mi vida.

Ahora prefiero disfrutar el presente, vivir en intensidad y agradecer por la persona que ahora está a mi lado. Ya no quiero mentir. Prefiero callar a decir algo sostenido por la emoción.
Me siento mejor, porque sé que cuando le digo algo es realmente auténtico, es venido de los sentimientos, y ahí sí me comprometo.

Esas frases existen, lo sé, pero en mi opinión pienso que son malas conjugaciones. No basta sentirlas y decirlas, sino demostrarlas. Y como un ‘siempre’ y un ‘nunca’ no sólo depende de nosotros, mejor evitarlos. ¿Para qué decir a mi pareja lo que no voy a poder demostrar?

Y si las frases que mencioné al principio parecen fuertes. He pensado otras con cierto grado de necesidad y dependencia.
No puedo vivir sin ti.
Sin ti mi vida no es nada.
De qué me sirve vivir si no estás conmigo.
Te necesito.
Tú me haces feliz.
No puedo olvidarte.
Nunca encontraré a nadie mejor que tú.
En fin, de estas hay un montón; tan sólo de una canción puedo sacar unas quince si me lo propongo.
No, yo no caigo… estas frases no son románticas.
¿Por qué sentirse desdichado cuando somos solteros? Hoy en día los medios comunicación aseveran cosas que seguro los autores mismos no están dispuestos a cargar sobre sí.

“AMAR SIN APEGOS ES AMAR SIN MIEDO. EL AMOR ES LA OPERACIÓN POR LA CUAL NOS ADAPTAMOS AL OTRO, SIN DEJAR DE SER UNO MISMO. PODEMOS SUJETARNOS DESPACIO Y TIERNAMENTE, COMO QUIEN NO QUIERE LASTIMAR NI LASTIMARSE. ES UNA UNIÓN MARAVILLOSA DE DOS SERES QUE PARECEN UNO”.

“CUANDO ESTÁS EN UNA RELACIÓN EN LA QUE NO TE AMAN COMO QUISIERAS O NO TE RESPETAN, PERO SIGUES ALLÍ AFERRADO (A) PESE A TODO, ESPERANDO EL MILAGRO DE LA RESURRECCIÓN IMPOSIBLE, PASASTE LOS LÍMITES DEL AMOR RAZONABLE E INTELIGENTE”.

“NO PODEMOS VIVIR SIN AFECTO, NADIE PUEDE HACERLO, PERO SÍ PODEMOS AMAR SIN ESCLAVIZARNOS. EL SANO DESAPEGO NO ES MÁS QUE UNA ELECCIÓN QUE NOS DICE A GRITOS: EL AMOR ES AUSENCIA DE MIEDO”.

“¿QUÉ PASA SI EL OTRO NO SE ANGUSTIA CON NUESTRA AUSENCIA, ¿QUÉ PASA SI NUESTRA PAREJA NO SIENTE CELOS? […] UNA COSA ES AMAR SINCERAMENTE Y OTRA AMAR ESCLAVIZÁNDOSE, UNA COSA ES DEFENDER EL LAZO AFECTIVO Y OTRA AHORCARSE CON ÉL. EL EQUILIBRIO ADECUADO EN EL AMOR, ES CUANDO LAS DEMANDAS DE LA PAREJA Y LAS NECESIDADES PROPIAS SE ACOPLAN RESPETUOSAMENTE POR AMBAS PARTES.”

“CUANDO DECIMOS QUE EL APEGO CORROMPE QUEREMOS SIGNIFICAR QUE ME IDENTIFICO CON ALGUIEN DE TAL MANERA QUE NO PUEDO VIVIR SIN ÉL, QUE MI FELICIDAD DEPENDE DE ALGO AJENO A MÍ A LO CUAL PERTENEZCO. NO PUEDES POSEER LO QUE AMAS, SÓLO DISFRUTARLO. DE AHÍ QUE DEPENDER ES ESCLAVITUD, ES DOBLEGAR LOS PRINCIPIOS Y SER DEL OTRO. AMAR ES SER LIBRO PSICOLÓGICA Y EMOCIONALMENTE; SIN AMOS.”

“AMAR SANAMENTE ES ENREDAR DOS EGOS CON EROTISMO Y TERNURA, SABIENDO, POR LAS DUDAS,  CÓMO SE DESATA EL NUDO. SI NO LO SABES, YA TE PERDISTE EN EL OTRO, Y AUNQUE ESTÉS APARENTEMENTE FELIZ, HABRÁS DEJADO DE SER TÚ.”

“NO NECESITO POSEER PARA AMAR. NO QUIERO SER EL DUEÑO DE QUIEN AMO. NO QUIERO CONQUISTAR NI TOMAR: AMAR NO ES UN ACTO DE GUERRA […] NO TE POSEO, TE DISFRUTO MIENTRAS ANDAS RONDANDO POR MI VIDA; Y ESO ES MUCHO.”

Walter Riso – Amar o depender.
  

lunes, 23 de septiembre de 2013

Amor como el perfume

El amor es como las fragancias.
En general se denominan como “perfume”,
Pero cada una huele y se siente distinto.
Una fragancia puede gustarme porque me recuerda algo,
Así cada una me atrae por alguna cosa en específico.
Una que me gusta para una ocasión, y otra para más de una.
No pueden medirse o priorizarse,
No puedo determinar cuál es mejor;
Porque cada una es especial.
Aunque, sabemos que en las emociones no se manda,
Seguro una fragancia puede tener mayor "imponencia" que otra
Por lo que causa en mí al olerla.
...Ningún tipo de amor es en realidad puro amor.


jueves, 19 de septiembre de 2013

Así contigo, Héctor

Por un segundo más contigo yo daría una vida.
Por vivir de verdad, y poder soñar despierta,
Volar y volar, y amarte después de muerta.
Empezar nuestro camino sabiendo que no hay final,
Ni pausas, ni dudas que marquen nuestro destino;
Amarte sin excusas, y pensarte sin miedo, mirarte sin prisa.
Quiero que el tiempo se pare,
Ser tu sol en la tormenta y hacer que tu día se aclare.
Que ni una sola vez sientas miedo a enamorarte de mí…
Ojalá que algún las relaciones sean fieles,
Que se esfumen las lágrimas y el dolor,
Que amor sea besarte, y pasión esta canción.

Dime que puedo soñar, vivir de la imaginación.
Dime que algún día podré amar sin el miedo al fracaso.
Dime que puedo volar, y llorar de la alegría…
Ser feliz, simplemente, amar sin tener final.

Tu presencia junto a mí se ha convertido en un mito.
Eres parte de mi mirada, eres arte, mi dibujo.
Quiero que confíes en mí.
Quiero que seas feliz, que te lo mereces todo,
Que por ti soy más sincera,
Pero es que no encuentro el modo para decirte
Que eres lo más importante,
Que nadie nunca jamás me hizo sentir esto antes.
Que hoy soy feliz por haberte conocido.
Porque vales tanto.
La razón de esta canción es que seas mi príncipe.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

¿No?

Soy libre y sé quién soy,
Por eso soy como quiero ser,
Tratando a los demás
Como quiero ser tratada.
Busco mi felicidad en cualquier circunstancia,
Nadie puede hacerme daño

Si yo no decido que sea así.

martes, 17 de septiembre de 2013

Yo para mí

Poco a poco he ganado estima,
Ahora procuro que nada ni nadie
me derrumbe lo que difícilmente he construido.
Si alguna vez me reflejo en lo que no disfruto ser,
sabré que la razón por la que estoy siendo así
es porque no estoy amándome
(y “espero que siendo de tal forma, me aceptarán)…
Entonces, miraré mi hombro, y así observaré
que existe alguien que siempre ha estado conmigo.
¿Cómo engañarme entonces?

Y es así cómo comenzaré de nuevo.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Si espero

Si espero, sólo espero lo que depende de mí.
Si espero, nunca espero de los demás.
Porque aquello que depende mí, si no lo consigo,
la razón soy yo y nadie más,
así que tengo el poder sobre mí, para cambiar y mejorar.
En cambio, si espero de alguien más,
sé que sólo hay un único sentimiento por ganar: frustración.
Por eso busco y espero lo que quiero mientras sólo depende de mí.
De las personas procuro no buscar ni esperar.

La mejor forma de recibir de ellos es cuando no lo he estado buscando ni esperaba.

lunes, 19 de agosto de 2013

Conversando con Gabo

     Ya era tarde, y no me daba sueño… hacía mucho viento y se divisaba una lluvia con bastantes truenos. El cielo me pareció inspirador para hacer unos cuantos análisis sobre mi existencia y otros temas más; fue así que empecé a analizar las posibles formas de regresar al pasado.
¿Habrá forma de regresar al pasado? –me pregunté en voz alta. Había escuchado tiempo atrás sobre unos hechizos un tanto teóricos, que por lo mismo no me daban tanta confianza… también escuché sobre la ayahuasca en una de mis clases con el profe Paúl, esa pudiera ser una buena forma de volver al pasado (aunque sea en la imaginación)… ¿o en la famosa máquina del tiempo?... me parecía un tanto lujosa la idea.

     De pronto escuché a mi abuela desde la cocina: ¿y por qué quieres viajar al pasado, hija?... sentí claramente cómo escalofríos recorrían todo mi cuerpo, con eso de que los truenos ayudaron a escenificar las palabras de mi abuela… pero después de cinco segundos pensé “sólo es mi abuela” y suspiré de alivio. Así fue que estuve lista para contestar a su pregunta: Ay, abue, es que necesito hacer una tarea que resulte de una conversación con el dramaturgo y filósofo Gabriel Marcel; -ah, ese Gabriel –contestó mi abuela con un poco de desdén -¿lo conoces? -cómo no, conozco a todos cuantos te puedas imaginar.

     Al parecer habían pasado ya algunas horas desde la plática con mi abuela, ya era de día, y el cielo se encontraba despejado y sin rastro alguno de una próxima lluvia. ¿Y mi abuela? Ya no estaba. Siendo que me parecía un día perfecto para que me presentara a Marcel, no sé, en alguna cafetería fuera de la ciudad o tal vez en un parque cercano a mi casa, estaba tentada a pedirle ese favor a mi abuela, tal vez por medio de una magia, obra o ritual… pero no tuve qué pensarlo tanto, de pronto mi abuela apareció sentada a la mesa a la hora del desayuno. -¡listo! He concertado una cita con ese Gabriel para que puedas conocerlo hoy mismo –dijo la abuela entusiasmada. Pero yo lo estaba más, por fin iba a conocer a Gabriel Marcel…

     Y así fue, siendo las 6 de la tarde del 8 de Octubre de 1973 en el Café de Flore en París, Francia lo conocí:
-Hola, ¿usted es Gabriel Marcel?
-Háblame de “tú”, me parece más apropiado y con el tiempo que nos resta no andar con toda esa formalidad.
-¿Cómo que nos queda poco tiempo?
-Sí, ¿no te dijo tu abuela? Hoy parto a mi hogar.
-Ok, pues vámonos apurando -le contesté sin siquiera preguntarle a qué hogar se refería.
-Claro, ¿qué te gustaría saber de mí? y yo contesto.
-Yo quisiera saber más que nada los conceptos que desarrollaste y detalles acerca de tus estudios.
-Bueno, el eje de mi carrera parte de mi idea de que los individuos tan sólo pueden ser comprendidos en las situaciones específicas en que se ven implicados y comprometidos.
-¿Puedo opinar? –le pregunté.
-Por supuesto, cuantas veces quieras y tengas oportunidad.
-Esto me hace recordar la película “efecto sombra”. Que hace referencia a que como seres humanos tenemos un lado no aprobado moralmente, y que por tanto reprimimos, negamos o distorsionamos para hacerlo aceptable, y como dices tú, es así que podemos comprender mejor a una persona: desde un contexto en que se vea implicada y comprometida, es decir, en su punto más débil.
-¡Así es! –contestó Marcel como si mi respuesta hubiese sido muy atinada.
-Bueno, y ahora háblame acerca de tu concepto de copresencia o intersubjetividad.
-Aunque yo lo comprendo muy bien, a veces parece difícil de explicar… bueno, aun nos restan un par de horas más… resulta que Descartes dice “yo pienso”, con lo cual no estoy de acuerdo, ya que con el pronombre personal “yo” encierra al ego. El yo cartesiano en su individualidad se bloquea en sí mismo sin haber alcanzado ninguna trascendencia. Desde ese ego el otro no puede dialogar ya que el otro no es aceptado como un “tú” (otro yo).
-Wow, Gabriel, me haces recordar a otra de mis clases, específicamente cuando hablamos de otredad, y por eso puedo decir que estoy de acuerdo contigo… no podemos descartar al sentido del otro porque todos somos uno, no somos uno sin el otro, ni el otro sin el uno...
-Y en una interrupción, G. Marcel agregó: al reconocer la existencia de otro, la propia persona asume su identidad. O como dice una de mis frases célebres: “No hay mayor sufrimiento que estar solo”.
-¡Exacto! Eso dice el concepto de otredad.
-De hecho mi vida ha sido un esfuerzo de comunión con todo, todos y el todo, por la receptibilidad y el don de sí mismo: “participación sin fronteras”.
-Y bueno, a ver Marcel, ¿podrías citarme más de tus frases?
-Bueno, hay una que me gusta en particular y dice: “debemos vivir y trabajar como su tuviésemos una eternidad ante nosotros”.
-¡Desarrollo sustentable! –dije yo.
-¿Perdón?
-Ah, es que esa frase parece que nos invita a cuidar de nuestro medio ambiente, a darle vida a nuestro mundo y tener intención de prolongarlo lo más que seamos capaces por medio de acciones ecológicas. ¿O me equivoco?
- Cierto. Mi frase puede interpretarse como que debemos trabajar en nuestro planeta como si fuéramos a vivir para siempre en él.
-¡Venga, Marcel! Dime otra frase.
-“Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive”.
-Simple y complejo, orden y caos, ¿cierto?
-Así es, a veces es realmente necesario lo complejo y el caos para dar vida a nuevas creaciones.
-Sí, ya que a veces en el orden pueden escaparse muchas de nuestras ideas.
-Y aquí tengo otra frase bajo la manga, a ver qué lección te viene a la mente: “Mientras sea creador, por bajo que sea el nivel de su creación, un hombre puede considerarse verdaderamente libre”.
-Claro que se me viene a la mente la clase en que creamos frases con una sola frase de principio (como la de Benito Juárez), eso nos ayudó a hacer creaciones desde lo más simple hasta poder llegar a lo complejo por iniciativa propia, quiero decir que nos marcó la pauta para empezar a liberarnos y ser más creativos. Aunque admito que de principio me pareció algo absurdo, tenía todas las bases para creaciones mayores.
-Bueno, basta de frases célebres –dijo Gabriel- Ahora te doy tiempo para que me hables de otra de tus clases, ¿qué te parece?
-Bien, me gustaría hablarte de diacronía y sincronía, ¿comprendes estos términos?
-Claro, lo diacrónico te permite tener un sentido en el tiempo y lo sincrónico es simultáneo, lo que ocurre a la vez que otra cosa. Y eso lo puedo asemejar con dos de los tres niveles que determino en el ser:
a) El nivel de la encarnación: el hombre es espíritu encarnado, porque posee un cuerpo.
b) El nivel de la comunión con los demás seres: intersubjetividad. Este pudiera ser lo sincrónico porque los que nos encontramos vivos ahora estamos viviendo a la par.
c).- El nivel de la experiencia de la trascendencia. Este nivel sería el más elevado, porque la participación con el ser trascendente otorga un ensamblaje con lo real en sumo grado. Y éste sería lo diacrónico, porque aunque todos estemos viviendo “al mismo tiempo” tenemos una misión de trascender “en el tiempo”.
-Ok, también sé que tienes 5 obras:
·  Diario metafísico (1923)
·  Ser y tener (1933)
·  Del rechazo a la invocación (1940)
·  Homo viator (1944)
·  El misterio ontológico (1959)
Háblame de ellas…

     De pronto unas gotas de lluvia empezaron a invadir nuestra mesa en el Café de Flore, que en realidad era mi cama… sí, desperté y me di cuenta que todo había sido un sueño, que aquella noche lluviosa me había quedado dormida… qué bendita forma de viajar al pasado… mediante un sueño.

     Y hoy comprendo por qué Gabriel Marcel dijo que ese día partiría a su hogar, sí, es que ese fue el día en que murió. No estaba dispuesta a quitarle más su tiempo si de partir a su hogar se trataba.


jueves, 15 de agosto de 2013

Definiendo un adiós

Tomo la pluma, y empiezo cada carta, diciéndote un “hola” mientras empiezo otra: termino por llenar una bolsa de papeles destinada a ti con la misma remitente.
Pasan las horas, la hoja sigue en blanco, teniéndote de frente es todo lo contrario, pero es que tengo miedo de que falte algún punto, quiero hacerlo bien, no como el resto del mundo.
Quiero que te enteres que un perdón no pretendo, que no me perdones, ¡seguro que lo entiendo! quiero que te enteres que “el error que cometí” lo hice por mí, por amor a mí; porque sé que tú por amores no te paras, lindos como tú acaparan las miradas.
Yo me retiré, no porque no me importaras, sino porque todo lo que hacías me mataba.
Porque tú, como yo, pedías libertad a gritos.
Yo sólo quería que tú fueras para mí, y por consecuencia, ser lo mismo para ti. Pero “todo por servir se acaba”, decía mi abuela, pero nunca dijo lo feo que se sentía, que llorabas ácido que quema mejillas, y un sabor a sal que perdura todo el día.
Yo nunca te quise, sólo te necesitaba, pero tú nunca entendiste todo lo que te anhelaba.
Mientras tanto mi mundo se cerraba, volvía lo que no quería que me regresara. Mi oxígeno perdía si de ti yo no sabía, porque ni una llamada tuya yo me merecía.
Mientras te esperaba más te me alejabas; siempre las mejores excusas encontrabas.

Espero que entiendas el mensaje. Ya no hay remedio. Es un adiós definitivo.

viernes, 2 de agosto de 2013

Para un papá

Un sentimiento, un adiós que causó dolor, fue profunda la herida que se abrió en el corazón.
Recuerdos que nunca borraré de mi memoria.
Hey, ¿qué pasa papá?
Han cambiado las cosas desde el día en que te fuiste, mamá quiere esconderlo pero yo sé que está triste, y es que te fuiste en el momento inadecuado, difícil asimilar que no estás más con nosotras.
¿Y cómo te va en tu nuevo hogar? Estate tranquilo, no te preocupes por ella.
Es difícil olvidar mi infancia vivida contigo… como un padre, un héroe, mi ejemplo y amigo.
Un sentimiento, un adiós que causó dolor, fue profunda la herida que se abrió en el corazón.
Recuerdos que nunca borraré de mi memoria.
Para mí el mejor padre, de todos el más fuerte, eras mi súper héroe.
No volví a mirar tu sombra reflejada en la ventana, ni escuchar el sonido de tus llaves en las noches, ni verte caminar de la sala hasta tu cuarto, ni tu barba al abrazarme que raspaba mi mejilla.
¿Cómo olvidar caminar de tu mano hacia la escuela? Momentos que me encanta recordar aunque me duela, ¡porque duele! Me hizo falta tu cariño… quise hacerme la fuerte pero sólo era una niña.
Un sentimiento, un adiós que causó dolor, fue profunda la herida que se abrió en el corazón.
Recuerdos que nunca borraré de mi memoria.
Hey, ¿sabes? Tengo que darte las gracias, por los momentos, los valores y enseñanzas… me enseñaste la manera para en la vida ganar, y es que dolían más tus palabras que los golpes de mamá.
Gracias por los consejos, y por enseñarme que puedo caminar entre el fuego y no quemarme.
Y no puedo negarlo, te extraño todos los días, se parte el corazón al mirar tus fotografías.
Y no se me olvida todo lo que me has dicho…
¿Sabes? Fue un placer haber sido tu hija.
Un sentimiento, un adiós que causó dolor, fue profunda la herida que se abrió en el corazón.
Recuerdos que nunca borraré de mi memoria.
Hey, Lenin, sigo haciendo las cosas con la misma humildad que tú me enseñaste :)

lunes, 15 de julio de 2013

Circunstancias

Destino. Poder sobrenatural incognoscible e inevitable que determina los acontecimientos que ocurren. Es una guía hacia un fin no escogido.

El destino se relaciona con la teoría de la causalidad (http://otravezanayantzin.blogspot.mx/2013/02/casualidad-o-causalidad.html karma) que afirma que toda acción conlleva una reacción.

Hoy en día hasta las religiones como la astrología se han esforzado en hacer del ser humano el propio amo de su destino mediante ejercicios de voluntad. Sin embargo, hay casos en los que el destino ha influido considerablemente en la vida de las personas que están para replantearse. Seguro hasta tú tienes una historia qué contar donde el destino fue la piedra angular de tal suceso.

Casualidad. Combinación de circunstancias que resulta imposible de anticipar y evitar.

Cuando hablamos de casualidad necesariamente hacemos referencia al azar, a diferencia del destino que ya está predeterminado. En lo que ambos términos se relacionan es que el primero es “lo que deberá pasar sin nosotros saberlo” y lo segundo es “lo que no es seguro que pase pero nosotros no lo sabemos”.

Una actitud escéptica nos dice que todo sucede por casualidad, en cambio, una persona que tiende a lo divino cree que es destino. ¿Tú qué piensas? ¿Estás leyéndome por casualidad, destino o por azares del destino?

Lo sé, la expresión “azares del destino” suena complicada, si de por sí azar y destino son buenos temas de debate, ahora juntándolos para formar la popular frase… Sin embargo dicha expresión no es tan difícil de explicar: si dijimos que ‘azar’ equivale a ‘casualidad’, entonces el “azar del destino” nos indica que “por casualidad fue tu destino”. Muy probable es que quien dijo por primera vez esa frase, quiso decir que ambos se relacionan, casualidad y destino, es decir, la casualidad nos orilla a nuestro destino, y que nuestro destino nos ofrece casualidad.

¿Será que nosotros escogemos nuestro destino?
Mi pregunta suena un tanto paradójica. Y tal es la idea.

Coincidencia. Concurso de circunstancias que concuerdan entre sí. Ocurrir dos cosas o más al mismo tiempo.

Pareciera que casualidad y coincidencia son sinónimas. Más si nos ponemos a reflexionar sobre su significado podremos encontrar la diferencia. Trataré de explicarla.
Casualidad es un acontecimiento que ocurre sin que nosotros pudiésemos prevenirnos de el (al igual que en el destino, sólo que en éste el acontecimiento ya estaba escrito), y la coincidencia es dos o más sucesos que concuerdan en espacio y tiempo.

Subtérminos

Suerte. Evento que ocurre más allá del propio control o del control divino. En estadística, éste puede ser definido como el resultado siempre positivo tras un número de intentos.

Puedo relacionar ‘suerte’ con ‘azar, y por tanto, con ‘casualidad’. Aunque suerte también ha sido atribuido a la superstición e incluso a la fe a lo largo de la historia.

Bendición. Expresión de una gratificación divina.

Estuve buscando en la red un buen significado de la palabra ‘bendición’ y a carencia de una que me convenciera, decidí formular mi pequeña propia definición, pues no quise publicar esta entrada sin agregar dicha palabra. Ya que considero que una bendición bien puede ser lo opuesto al término ‘suerte’.


En realidad no intento discutir cuál es la realidad que nos rige (ni expuse mi punto de vista al respecto) ya que mi única intención fue reflexionar acerca de las posibles diferencias entre los términos.


Suerte en tu vida. ¡Que Dios te bendiga!

Lo que mereces

Un sinfín de colores para pintarte,
Un millón de palabras para describirte,
Tan solo un silencio con el que poder pensarte,
Tan solo una excusa con la que poder besarte.
El color de tus ojos fue lo que me cautivó.
Naranja veo tu piel con el brillo del arcoiris.
Oro cubre tu cabello
En un momento plácido.
Con un toque salmón penetra tu mirada.
Moriría aislada de tu presencia.

Te voy a dedicar a ti algunas de mis palabras
(mi tiempo es tan solo un momento),
Te voy a dedicar mi prosa, mis versos, mi poesía,
Voy a componer tu estrofa, tus besos y melodía,
Voy a pintar tu ilusión con el color de tus labios,
Y con aquello que sobre pintaré tu habitación.
Hoy quisiera darte todo lo que yo puedo,
Es más de lo que necesitas y menos de lo que quiero,
Sólo tu silencio me sirve para escuchar,
Una lágrima tuya me sirve para llorar,
Te voy a pensar… y así estaré contigo,
Mis ojos serán tu piel, y mi piel será tu abrigo.
Quiero llevarte al placer junto conmigo,
Al amanecer aparecerás debajo de mi ombligo,
Quisiera hacer un camino para poder guiarte,
Y cada vez que te tropieces yo estaré para llevarte
A donde tú quieras,
Donde siempre has estado pero donde no te esperas.
Y es que hacer el amor tú y yo para mí sería lo ideal,
Pero sé que es imposible, más bien improbable,
Ya que mi corazón no es un mechero recargable.

Un sinfín de colores para pintarte,
Un millón de palabras para describirte,
Tan solo un silencio con el que poder pensarte,
Tan solo una excusa con la que poder abrazarte.



miércoles, 12 de junio de 2013

Tristeza, pero excelente

Creo que me conozco mejor desde que soy otra.
Que sólo si se fuera soledad me quedaría sola.
Ustedes no conocen este abandono. Me fui sin hacer ruido, sin relojes, sin teléfonos. Yo sola. Y el canto de algún grillo, y la contemplación de alguna constelación de poco brillo.
Y si todo lo que tengo va conmigo, en este absurdo abrigo, que es mi piel, no paso frío, amigo mío.
Mi recuerdo se pierde en el olvido. Como todas las palabras que te dije, y no escuchaste: fueron ruido.
Arrástrame, viento del camino, hasta donde no me encuentre nadie, quiero estar perdida… perdida de ustedes, lo juro.
Descubro que no existe la nostalgia cuando se cree en el futuro.
Tan sólo haciéndole carrera a las madrugadas, buscando figuras en las nubes. Así paso los días. No sé si es martes o lunes. Me escapo del tiempo hasta que ya no me busques.

He estado fuera de mí tanto tiempo, tanto tiempo sin llorar que ya no sé hacerlo.
Se ponen rojos los semáforos si ven que paso.
Si ves que no te entiendo, háblame en mi idioma. Toma en broma todo lo que diga que te asuste. Toma en serio todo lo que tenga que te guste.
Yo he cambiado, o sigo siendo igual de complicada.
Sé que ha pasado algún tiempo, y sé que no he llorado desde entonces sentimientos.
Parecía que el tiempo no avanzaba, pero pasaban los días aunque no pasaba nada. Pero. Pero pasaba algo por dentro de mi cuerpo.

¡Lo siento! Tal vez es demasiado tarde para volver a ser cobarde. Tal vez es demasiado tarde o pronto para volver a hacer el tonto…

domingo, 12 de mayo de 2013

"¿Quién está buscando?"

¡Qué fácil es encontrar lo que no estamos buscando!, ¿verdad?
¿Tú qué estás buscando? Yo ya dejé de buscar.

Antes, quería encontrar algo y no lo hallaba, porque no era para de mí.

Parece que cuando llegamos a la tierra es producto de una explosión, y nos pasamos la vida buscando los miles de pedacitos que se nos perdieron hasta encontrarlos y sentirnos completos.

Ya no sé si en verdad se trata de buscarlos o si es mejor dejar que vayan llegando como si fuera imanes.
Por eso digo que es más fácil encontrar lo que no buscamos, porque a veces lo que buscamos no nos pertenece, y quizá nosotros no lo sabemos hasta que nos llega lo que verdaderamente es nuestro. Así nada más, sin esperar.

Creo que es la mejor forma de recibir: cuando no lo esperas.





DRZ