lunes, 19 de agosto de 2013

Conversando con Gabo

     Ya era tarde, y no me daba sueño… hacía mucho viento y se divisaba una lluvia con bastantes truenos. El cielo me pareció inspirador para hacer unos cuantos análisis sobre mi existencia y otros temas más; fue así que empecé a analizar las posibles formas de regresar al pasado.
¿Habrá forma de regresar al pasado? –me pregunté en voz alta. Había escuchado tiempo atrás sobre unos hechizos un tanto teóricos, que por lo mismo no me daban tanta confianza… también escuché sobre la ayahuasca en una de mis clases con el profe Paúl, esa pudiera ser una buena forma de volver al pasado (aunque sea en la imaginación)… ¿o en la famosa máquina del tiempo?... me parecía un tanto lujosa la idea.

     De pronto escuché a mi abuela desde la cocina: ¿y por qué quieres viajar al pasado, hija?... sentí claramente cómo escalofríos recorrían todo mi cuerpo, con eso de que los truenos ayudaron a escenificar las palabras de mi abuela… pero después de cinco segundos pensé “sólo es mi abuela” y suspiré de alivio. Así fue que estuve lista para contestar a su pregunta: Ay, abue, es que necesito hacer una tarea que resulte de una conversación con el dramaturgo y filósofo Gabriel Marcel; -ah, ese Gabriel –contestó mi abuela con un poco de desdén -¿lo conoces? -cómo no, conozco a todos cuantos te puedas imaginar.

     Al parecer habían pasado ya algunas horas desde la plática con mi abuela, ya era de día, y el cielo se encontraba despejado y sin rastro alguno de una próxima lluvia. ¿Y mi abuela? Ya no estaba. Siendo que me parecía un día perfecto para que me presentara a Marcel, no sé, en alguna cafetería fuera de la ciudad o tal vez en un parque cercano a mi casa, estaba tentada a pedirle ese favor a mi abuela, tal vez por medio de una magia, obra o ritual… pero no tuve qué pensarlo tanto, de pronto mi abuela apareció sentada a la mesa a la hora del desayuno. -¡listo! He concertado una cita con ese Gabriel para que puedas conocerlo hoy mismo –dijo la abuela entusiasmada. Pero yo lo estaba más, por fin iba a conocer a Gabriel Marcel…

     Y así fue, siendo las 6 de la tarde del 8 de Octubre de 1973 en el Café de Flore en París, Francia lo conocí:
-Hola, ¿usted es Gabriel Marcel?
-Háblame de “tú”, me parece más apropiado y con el tiempo que nos resta no andar con toda esa formalidad.
-¿Cómo que nos queda poco tiempo?
-Sí, ¿no te dijo tu abuela? Hoy parto a mi hogar.
-Ok, pues vámonos apurando -le contesté sin siquiera preguntarle a qué hogar se refería.
-Claro, ¿qué te gustaría saber de mí? y yo contesto.
-Yo quisiera saber más que nada los conceptos que desarrollaste y detalles acerca de tus estudios.
-Bueno, el eje de mi carrera parte de mi idea de que los individuos tan sólo pueden ser comprendidos en las situaciones específicas en que se ven implicados y comprometidos.
-¿Puedo opinar? –le pregunté.
-Por supuesto, cuantas veces quieras y tengas oportunidad.
-Esto me hace recordar la película “efecto sombra”. Que hace referencia a que como seres humanos tenemos un lado no aprobado moralmente, y que por tanto reprimimos, negamos o distorsionamos para hacerlo aceptable, y como dices tú, es así que podemos comprender mejor a una persona: desde un contexto en que se vea implicada y comprometida, es decir, en su punto más débil.
-¡Así es! –contestó Marcel como si mi respuesta hubiese sido muy atinada.
-Bueno, y ahora háblame acerca de tu concepto de copresencia o intersubjetividad.
-Aunque yo lo comprendo muy bien, a veces parece difícil de explicar… bueno, aun nos restan un par de horas más… resulta que Descartes dice “yo pienso”, con lo cual no estoy de acuerdo, ya que con el pronombre personal “yo” encierra al ego. El yo cartesiano en su individualidad se bloquea en sí mismo sin haber alcanzado ninguna trascendencia. Desde ese ego el otro no puede dialogar ya que el otro no es aceptado como un “tú” (otro yo).
-Wow, Gabriel, me haces recordar a otra de mis clases, específicamente cuando hablamos de otredad, y por eso puedo decir que estoy de acuerdo contigo… no podemos descartar al sentido del otro porque todos somos uno, no somos uno sin el otro, ni el otro sin el uno...
-Y en una interrupción, G. Marcel agregó: al reconocer la existencia de otro, la propia persona asume su identidad. O como dice una de mis frases célebres: “No hay mayor sufrimiento que estar solo”.
-¡Exacto! Eso dice el concepto de otredad.
-De hecho mi vida ha sido un esfuerzo de comunión con todo, todos y el todo, por la receptibilidad y el don de sí mismo: “participación sin fronteras”.
-Y bueno, a ver Marcel, ¿podrías citarme más de tus frases?
-Bueno, hay una que me gusta en particular y dice: “debemos vivir y trabajar como su tuviésemos una eternidad ante nosotros”.
-¡Desarrollo sustentable! –dije yo.
-¿Perdón?
-Ah, es que esa frase parece que nos invita a cuidar de nuestro medio ambiente, a darle vida a nuestro mundo y tener intención de prolongarlo lo más que seamos capaces por medio de acciones ecológicas. ¿O me equivoco?
- Cierto. Mi frase puede interpretarse como que debemos trabajar en nuestro planeta como si fuéramos a vivir para siempre en él.
-¡Venga, Marcel! Dime otra frase.
-“Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive”.
-Simple y complejo, orden y caos, ¿cierto?
-Así es, a veces es realmente necesario lo complejo y el caos para dar vida a nuevas creaciones.
-Sí, ya que a veces en el orden pueden escaparse muchas de nuestras ideas.
-Y aquí tengo otra frase bajo la manga, a ver qué lección te viene a la mente: “Mientras sea creador, por bajo que sea el nivel de su creación, un hombre puede considerarse verdaderamente libre”.
-Claro que se me viene a la mente la clase en que creamos frases con una sola frase de principio (como la de Benito Juárez), eso nos ayudó a hacer creaciones desde lo más simple hasta poder llegar a lo complejo por iniciativa propia, quiero decir que nos marcó la pauta para empezar a liberarnos y ser más creativos. Aunque admito que de principio me pareció algo absurdo, tenía todas las bases para creaciones mayores.
-Bueno, basta de frases célebres –dijo Gabriel- Ahora te doy tiempo para que me hables de otra de tus clases, ¿qué te parece?
-Bien, me gustaría hablarte de diacronía y sincronía, ¿comprendes estos términos?
-Claro, lo diacrónico te permite tener un sentido en el tiempo y lo sincrónico es simultáneo, lo que ocurre a la vez que otra cosa. Y eso lo puedo asemejar con dos de los tres niveles que determino en el ser:
a) El nivel de la encarnación: el hombre es espíritu encarnado, porque posee un cuerpo.
b) El nivel de la comunión con los demás seres: intersubjetividad. Este pudiera ser lo sincrónico porque los que nos encontramos vivos ahora estamos viviendo a la par.
c).- El nivel de la experiencia de la trascendencia. Este nivel sería el más elevado, porque la participación con el ser trascendente otorga un ensamblaje con lo real en sumo grado. Y éste sería lo diacrónico, porque aunque todos estemos viviendo “al mismo tiempo” tenemos una misión de trascender “en el tiempo”.
-Ok, también sé que tienes 5 obras:
·  Diario metafísico (1923)
·  Ser y tener (1933)
·  Del rechazo a la invocación (1940)
·  Homo viator (1944)
·  El misterio ontológico (1959)
Háblame de ellas…

     De pronto unas gotas de lluvia empezaron a invadir nuestra mesa en el Café de Flore, que en realidad era mi cama… sí, desperté y me di cuenta que todo había sido un sueño, que aquella noche lluviosa me había quedado dormida… qué bendita forma de viajar al pasado… mediante un sueño.

     Y hoy comprendo por qué Gabriel Marcel dijo que ese día partiría a su hogar, sí, es que ese fue el día en que murió. No estaba dispuesta a quitarle más su tiempo si de partir a su hogar se trataba.


jueves, 15 de agosto de 2013

Definiendo un adiós

Tomo la pluma, y empiezo cada carta, diciéndote un “hola” mientras empiezo otra: termino por llenar una bolsa de papeles destinada a ti con la misma remitente.
Pasan las horas, la hoja sigue en blanco, teniéndote de frente es todo lo contrario, pero es que tengo miedo de que falte algún punto, quiero hacerlo bien, no como el resto del mundo.
Quiero que te enteres que un perdón no pretendo, que no me perdones, ¡seguro que lo entiendo! quiero que te enteres que “el error que cometí” lo hice por mí, por amor a mí; porque sé que tú por amores no te paras, lindos como tú acaparan las miradas.
Yo me retiré, no porque no me importaras, sino porque todo lo que hacías me mataba.
Porque tú, como yo, pedías libertad a gritos.
Yo sólo quería que tú fueras para mí, y por consecuencia, ser lo mismo para ti. Pero “todo por servir se acaba”, decía mi abuela, pero nunca dijo lo feo que se sentía, que llorabas ácido que quema mejillas, y un sabor a sal que perdura todo el día.
Yo nunca te quise, sólo te necesitaba, pero tú nunca entendiste todo lo que te anhelaba.
Mientras tanto mi mundo se cerraba, volvía lo que no quería que me regresara. Mi oxígeno perdía si de ti yo no sabía, porque ni una llamada tuya yo me merecía.
Mientras te esperaba más te me alejabas; siempre las mejores excusas encontrabas.

Espero que entiendas el mensaje. Ya no hay remedio. Es un adiós definitivo.

viernes, 2 de agosto de 2013

Para un papá

Un sentimiento, un adiós que causó dolor, fue profunda la herida que se abrió en el corazón.
Recuerdos que nunca borraré de mi memoria.
Hey, ¿qué pasa papá?
Han cambiado las cosas desde el día en que te fuiste, mamá quiere esconderlo pero yo sé que está triste, y es que te fuiste en el momento inadecuado, difícil asimilar que no estás más con nosotras.
¿Y cómo te va en tu nuevo hogar? Estate tranquilo, no te preocupes por ella.
Es difícil olvidar mi infancia vivida contigo… como un padre, un héroe, mi ejemplo y amigo.
Un sentimiento, un adiós que causó dolor, fue profunda la herida que se abrió en el corazón.
Recuerdos que nunca borraré de mi memoria.
Para mí el mejor padre, de todos el más fuerte, eras mi súper héroe.
No volví a mirar tu sombra reflejada en la ventana, ni escuchar el sonido de tus llaves en las noches, ni verte caminar de la sala hasta tu cuarto, ni tu barba al abrazarme que raspaba mi mejilla.
¿Cómo olvidar caminar de tu mano hacia la escuela? Momentos que me encanta recordar aunque me duela, ¡porque duele! Me hizo falta tu cariño… quise hacerme la fuerte pero sólo era una niña.
Un sentimiento, un adiós que causó dolor, fue profunda la herida que se abrió en el corazón.
Recuerdos que nunca borraré de mi memoria.
Hey, ¿sabes? Tengo que darte las gracias, por los momentos, los valores y enseñanzas… me enseñaste la manera para en la vida ganar, y es que dolían más tus palabras que los golpes de mamá.
Gracias por los consejos, y por enseñarme que puedo caminar entre el fuego y no quemarme.
Y no puedo negarlo, te extraño todos los días, se parte el corazón al mirar tus fotografías.
Y no se me olvida todo lo que me has dicho…
¿Sabes? Fue un placer haber sido tu hija.
Un sentimiento, un adiós que causó dolor, fue profunda la herida que se abrió en el corazón.
Recuerdos que nunca borraré de mi memoria.
Hey, Lenin, sigo haciendo las cosas con la misma humildad que tú me enseñaste :)

lunes, 15 de julio de 2013

Circunstancias

Destino. Poder sobrenatural incognoscible e inevitable que determina los acontecimientos que ocurren. Es una guía hacia un fin no escogido.

El destino se relaciona con la teoría de la causalidad (http://otravezanayantzin.blogspot.mx/2013/02/casualidad-o-causalidad.html karma) que afirma que toda acción conlleva una reacción.

Hoy en día hasta las religiones como la astrología se han esforzado en hacer del ser humano el propio amo de su destino mediante ejercicios de voluntad. Sin embargo, hay casos en los que el destino ha influido considerablemente en la vida de las personas que están para replantearse. Seguro hasta tú tienes una historia qué contar donde el destino fue la piedra angular de tal suceso.

Casualidad. Combinación de circunstancias que resulta imposible de anticipar y evitar.

Cuando hablamos de casualidad necesariamente hacemos referencia al azar, a diferencia del destino que ya está predeterminado. En lo que ambos términos se relacionan es que el primero es “lo que deberá pasar sin nosotros saberlo” y lo segundo es “lo que no es seguro que pase pero nosotros no lo sabemos”.

Una actitud escéptica nos dice que todo sucede por casualidad, en cambio, una persona que tiende a lo divino cree que es destino. ¿Tú qué piensas? ¿Estás leyéndome por casualidad, destino o por azares del destino?

Lo sé, la expresión “azares del destino” suena complicada, si de por sí azar y destino son buenos temas de debate, ahora juntándolos para formar la popular frase… Sin embargo dicha expresión no es tan difícil de explicar: si dijimos que ‘azar’ equivale a ‘casualidad’, entonces el “azar del destino” nos indica que “por casualidad fue tu destino”. Muy probable es que quien dijo por primera vez esa frase, quiso decir que ambos se relacionan, casualidad y destino, es decir, la casualidad nos orilla a nuestro destino, y que nuestro destino nos ofrece casualidad.

¿Será que nosotros escogemos nuestro destino?
Mi pregunta suena un tanto paradójica. Y tal es la idea.

Coincidencia. Concurso de circunstancias que concuerdan entre sí. Ocurrir dos cosas o más al mismo tiempo.

Pareciera que casualidad y coincidencia son sinónimas. Más si nos ponemos a reflexionar sobre su significado podremos encontrar la diferencia. Trataré de explicarla.
Casualidad es un acontecimiento que ocurre sin que nosotros pudiésemos prevenirnos de el (al igual que en el destino, sólo que en éste el acontecimiento ya estaba escrito), y la coincidencia es dos o más sucesos que concuerdan en espacio y tiempo.

Subtérminos

Suerte. Evento que ocurre más allá del propio control o del control divino. En estadística, éste puede ser definido como el resultado siempre positivo tras un número de intentos.

Puedo relacionar ‘suerte’ con ‘azar, y por tanto, con ‘casualidad’. Aunque suerte también ha sido atribuido a la superstición e incluso a la fe a lo largo de la historia.

Bendición. Expresión de una gratificación divina.

Estuve buscando en la red un buen significado de la palabra ‘bendición’ y a carencia de una que me convenciera, decidí formular mi pequeña propia definición, pues no quise publicar esta entrada sin agregar dicha palabra. Ya que considero que una bendición bien puede ser lo opuesto al término ‘suerte’.


En realidad no intento discutir cuál es la realidad que nos rige (ni expuse mi punto de vista al respecto) ya que mi única intención fue reflexionar acerca de las posibles diferencias entre los términos.


Suerte en tu vida. ¡Que Dios te bendiga!

Lo que mereces

Un sinfín de colores para pintarte,
Un millón de palabras para describirte,
Tan solo un silencio con el que poder pensarte,
Tan solo una excusa con la que poder besarte.
El color de tus ojos fue lo que me cautivó.
Naranja veo tu piel con el brillo del arcoiris.
Oro cubre tu cabello
En un momento plácido.
Con un toque salmón penetra tu mirada.
Moriría aislada de tu presencia.

Te voy a dedicar a ti algunas de mis palabras
(mi tiempo es tan solo un momento),
Te voy a dedicar mi prosa, mis versos, mi poesía,
Voy a componer tu estrofa, tus besos y melodía,
Voy a pintar tu ilusión con el color de tus labios,
Y con aquello que sobre pintaré tu habitación.
Hoy quisiera darte todo lo que yo puedo,
Es más de lo que necesitas y menos de lo que quiero,
Sólo tu silencio me sirve para escuchar,
Una lágrima tuya me sirve para llorar,
Te voy a pensar… y así estaré contigo,
Mis ojos serán tu piel, y mi piel será tu abrigo.
Quiero llevarte al placer junto conmigo,
Al amanecer aparecerás debajo de mi ombligo,
Quisiera hacer un camino para poder guiarte,
Y cada vez que te tropieces yo estaré para llevarte
A donde tú quieras,
Donde siempre has estado pero donde no te esperas.
Y es que hacer el amor tú y yo para mí sería lo ideal,
Pero sé que es imposible, más bien improbable,
Ya que mi corazón no es un mechero recargable.

Un sinfín de colores para pintarte,
Un millón de palabras para describirte,
Tan solo un silencio con el que poder pensarte,
Tan solo una excusa con la que poder abrazarte.



miércoles, 12 de junio de 2013

Tristeza, pero excelente

Creo que me conozco mejor desde que soy otra.
Que sólo si se fuera soledad me quedaría sola.
Ustedes no conocen este abandono. Me fui sin hacer ruido, sin relojes, sin teléfonos. Yo sola. Y el canto de algún grillo, y la contemplación de alguna constelación de poco brillo.
Y si todo lo que tengo va conmigo, en este absurdo abrigo, que es mi piel, no paso frío, amigo mío.
Mi recuerdo se pierde en el olvido. Como todas las palabras que te dije, y no escuchaste: fueron ruido.
Arrástrame, viento del camino, hasta donde no me encuentre nadie, quiero estar perdida… perdida de ustedes, lo juro.
Descubro que no existe la nostalgia cuando se cree en el futuro.
Tan sólo haciéndole carrera a las madrugadas, buscando figuras en las nubes. Así paso los días. No sé si es martes o lunes. Me escapo del tiempo hasta que ya no me busques.

He estado fuera de mí tanto tiempo, tanto tiempo sin llorar que ya no sé hacerlo.
Se ponen rojos los semáforos si ven que paso.
Si ves que no te entiendo, háblame en mi idioma. Toma en broma todo lo que diga que te asuste. Toma en serio todo lo que tenga que te guste.
Yo he cambiado, o sigo siendo igual de complicada.
Sé que ha pasado algún tiempo, y sé que no he llorado desde entonces sentimientos.
Parecía que el tiempo no avanzaba, pero pasaban los días aunque no pasaba nada. Pero. Pero pasaba algo por dentro de mi cuerpo.

¡Lo siento! Tal vez es demasiado tarde para volver a ser cobarde. Tal vez es demasiado tarde o pronto para volver a hacer el tonto…

domingo, 12 de mayo de 2013

"¿Quién está buscando?"

¡Qué fácil es encontrar lo que no estamos buscando!, ¿verdad?
¿Tú qué estás buscando? Yo ya dejé de buscar.

Antes, quería encontrar algo y no lo hallaba, porque no era para de mí.

Parece que cuando llegamos a la tierra es producto de una explosión, y nos pasamos la vida buscando los miles de pedacitos que se nos perdieron hasta encontrarlos y sentirnos completos.

Ya no sé si en verdad se trata de buscarlos o si es mejor dejar que vayan llegando como si fuera imanes.
Por eso digo que es más fácil encontrar lo que no buscamos, porque a veces lo que buscamos no nos pertenece, y quizá nosotros no lo sabemos hasta que nos llega lo que verdaderamente es nuestro. Así nada más, sin esperar.

Creo que es la mejor forma de recibir: cuando no lo esperas.





DRZ

miércoles, 17 de abril de 2013

señorita Piocha Pérez

 Señorita Piocha, asustada.


 P.P. Satisfecha por una meta concluida

en el dentista

 esperando a su novio en el parque

 ...le sorprendió con otra Piocha... besándose :O

haciendo reír.

Con sus amigos en una reunión.

 en el mercado de compras domésticas.


FIN.







domingo, 31 de marzo de 2013

Cielo como sustantivo

El cielo tiene que existir, y yo suelo imaginarlo.
El cielo son nuestros sueños imposibles, 
más allá de las rejas de este mundo, 
el conocimiento de la verdad y de uno mismo.
El cielo es un lugar tranquilo y limpio.
No hay madres sufriendo ni más hombres perdiendo.
Sin traiciones ni sicarios ni centros penitenciarios.
Israelíes y Palestinos más que hermanos, 
La Biblia y el Corán escritas por las mismas manos, 
no hay policías ni dictadores ahí, 
no hay presidentes corrompiendo hasta el fin, 
saludaría a Gandhi y a Martin Luther King;
viendo pequeñas hormigas perdidas que ven pasar su vida;
ningún rey que venerar, ningún jefe al que escuchar, 
el cielo es un lugar hermoso que yo suelo imaginar, 
ninguna ley que obedecer, ni nadie enfermo, 
el júbilo eterno de ver que no pasa el tiempo, 
así de libre es.
El cielo es bello… eso espero.
Abrazar a mis familiares, ¡ver a mi abuela de nuevo!
El rencor se olvida porque nada nos corrompe allá
se abren todos los secretos que la humanidad esconde. 
Estaré allá arriba sonriendo y descansando.
Cielo, divino encanto…
Viajar a todos los planetas y galaxias del universo.
Y me veo volar sin distancias,
sin sufrir ausencias, sin lamentar desgracias, 
pensar que ahí no hay ejércitos ni burocracias, 
ni ricos políticos-cínicos que contratan mafias, 
solo paz y tolerancia sin ansia de poder,
y sin envejecer saboreando el placer de mil fragancias, 
saludar a Sigmund Freud y Albert Einstein y William Shakespeare, 
sin fingir ni discutir, tan solo existir.
Podré dormir sobre el arcoíris y escribir mi propia epopeya, 
organizar tertulias con Dalí, Neruda y García Lorca;
no hay duda, si el amor conforta lo demás no importa, 
las únicas lagrimas vertidas serían de felicidad, 
no habría oscuridad, sólo unidad e inmortalidad;
anhelo un cielo de algodón y terciopelo, 
sin prohibiciones ni censuras, sin injusticias ni juicios,
sin vivir acosada por el desamor…

Negociando con mis sentimientos


Negocié con la desolación,
Nuestro trato fue que haría lo que fuera por ella
Excepto lastimar un corazón más,
Incluyendo el mío…
Negocié con la pena,
Quedamos que estaría conmigo sólo si yo lo permitía,
Y permanecería hasta que yo decidiera alejarla.
Apenas y pude negociar con la apatía,
Estuvo de acuerdo en que sólo se presentaría
Cuando yo ya no tuviera motivos para sonreír.
Negocié con el enojo,
Como es natural, me dijo que estaría a tiempo
En cuanto me frustrara con facilidad.
Fue doloroso negociar con la fragilidad,
Me explicó que aparece en mis inseguridades y
Puede cometer en mí muchos errores.
No pude negociar con la depresión,
Insistió en que este jueguito
De “las negociaciones” es una tontería;
Y que de ésta no voy a poder levantarme,
Y ahí estará ella para acurrucarme.
¡Le digo que no es así!, y no lo considera.
Pero bueno, no me pondré a discutir porque
Es creer que es posible.
Negociar con mis fobias me dio miedo,
Pero sí lo hice…
Estaré tratándolos a falta de fortaleza.
Negocié con la confusión y la incertidumbre,
Ellas se esfuman cuando oro fervientemente a Dios.
Negocié con el ocio,
Carece de validez cuando obtengo un sentido a vivir.
Aparece cuando doy cabida a la pereza… sencillo.
Eficaz fue negociar con la alegría,
Me dijo que está disponible para mí las 24 horas,
¡Qué accesible!
Se encuentra en la apreciación y contemplación:
De los rayos del sol, de una canción, de la risa de un bebé;
En el sabor de la comida, en un abrazo,
En dormir y poder despertar,
En un atardecer…
Pronto negociaré con el amor,
Estoy pensando en decirle que
Mejor ya no llegue
Hasta que traiga consigo la persona indicada L.


miércoles, 27 de marzo de 2013

Más a fondo sobre axiología

Axiología
Ética, bioética y conducta moral

Introducción

Siendo la axiología una rama que nos orienta para comprendernos mejor como seres humanos en constante convivencia, considero importante abordar el tema en el presente trabajo.

La axiología, fundamentalmente se convierte en la base de las decisiones humanas, nos ayuda a discernir entre varios conceptos, y así jerarquizar nuestras prioridades. Esta estructura de valores creada por medio de ella es la que nos brinda la formación de nuestra propia personalidad ante la sociedad. El propósito de este ensayo es dar a conocer dicho lugar que tiene la axiología y sus ramas en nuestras vidas.

A continuación presentaré qué es la axiología  y su aplicación, así como algunos subtemas, que son la ética, la bioética, la estética y la moral, y sus aplicaciones, respectivamente.

Desarrollo

Axiología
La axiología, del griego axios (valioso) y logos (tratado), es una rama de la filosofía dedicada al estudio del valor. Esta teoría analiza los fundamentos de los juicios que nos llevan a considerar algo es valioso o carente de valor.
Ha encontrado una aplicación especial en la ética y en la estética, ámbitos donde el concepto de valor posee una relevancia específica. Algunos filósofos, como los alemanes Heinrich Rickert o Max Scheler, han realizado diferentes propuestas para elaborar una jerarquía adecuada de los valores. En este sentido, puede hablarse de una «ética axiológica», que fue desarrollada, principalmente, por el propio Scheler y Nicolai Hartmann.

Valores
En axiología, un valor es una cualidad de un sujeto u objeto. Los valores son atribuidos al objeto por sus características físicas o psicológicas. Esto confiere a las personas una estimación positiva o negativa.
Podemos decir entonces que la creación de un valor es el resultado de la interpretación que hace el sujeto hacia el objeto.

De acuerdo con la concepción tradicional, los valores pueden ser objetivos o subjetivos.
Los valores objetivos incluyen el bien, la verdad o la belleza, siendo finalidades ellos mismos.
En cambio, los valores subjetivos representan un medio para llegar a un fin o un deseo personal. Además, los valores pueden ser fijos o dinámicos. También pueden diferenciarse entre sí a base de su grado de importancia y pueden ser conceptualizados en términos de una jerarquía, en cuyo caso algunos poseerán una posición más alta que otros. 

Ética
Para hablar de axiología hay que conocer también la ética, ya que es donde es aplicada principalmente.
La ética se relaciona con el estudio de la moral y de la acción humana. El concepto se originó del término griego ethikos que significa carácter.
Una sentencia ética es una valoración moral a personas, situaciones, cosas o acciones.
Se define pues como “la ciencia del comportamiento moral” porque estudia cómo deben actuar los miembros de una sociedad.
Ayuda a la justa aplicación de las normas legales, pero en sí misma no es punitiva desde el punto de vista jurídico, sino que promueve una autorregularización.

Se divide en varios subconjuntos como son:
  Metaética: Valoración de las teorías éticas.
  Cristiana: Basada en la moral cristiana que proviene de la revelación divina.
  Empírica: A partir de la experiencia, costumbres.
  Utilitarista: Basado en una maximización cuantitativa de consecuencias buenas para una población
  Revolucionaria: Basada en los principios morales que sustentan una revolución

Bioética
La ética puede dividirse en varios estudios, entre los que destacan la axiología, la eudomonología, la deontología y la bioética, siendo esta última originada  del griego bios y ethos: ética de la vida.
La bioética se ocupa de promulgar los principios que deberá observar la conducta de un individuo en el “campo médico”.
En una visión más amplia no sólo hay que considerar lo que afecta a los seres vivos, sino también al ambiente en que se desarrolla la vida, por lo que también se desarrollo la ecología.

El criterio ético fundamental que regula esta disciplina es el respeto al ser humano, a sus derechos inalienables, a su bien verdadero e integral: la dignidad de la persona.

Estética
Este otro campo es también aplicación importante de la axiología.
Deriva de las voces griegas aisthetikê que es sensación o percepción, y aisthesis, sensación o sensibilidad. Así pues, tiene como objeto el estudio de la esencia y la percepción de la belleza.
Los «valores estéticos» –bello, feo (K. Rosekranz publicó en 1853 una Estética de lo feo), sombrío, fúnebre, elegante, cursi, hermoso, claro, horrendo, sucio, asqueroso, armonioso, destemplado, esbelto, gracioso, fino, grosero, desmañado, sublime, vulgar, guapo- y los juicios de valor correspondientes están presentes en la estética y sus estudios.

Moral
Ahora bien, el común denominador de los temas mencionados sin duda es la moral. Del latín mores: costumbre, entendemos a esta como el conjunto de creencias y normas de una persona o grupo social que guía para actuar.

El término moral tiene un sentido contrario al de inmoral (contra la moral) y amoral (sin moral). Inmoral hace referencia a todo aquel comportamiento de una persona que viola una moral específica. Por otra parte, el concepto de amoralidad es una postura en que las personas se consideran carentes de moral, por lo que no consideran los actos humanos como malos o buenos.

Moral subjetiva
La elección personal determina la moralidad subjetiva. Cada individuo tiene el derecho de elegir ideales de moral específicos según los cuales vivir su vida. La moralidad subjetiva también sugiere que nadie tiene el derecho de demandarle a los demás a que se adhieran a los mismos ideales éticos que ellos. Es así que la moralidad subjetiva es opcional.

Moral objetiva
Es un conjunto de normas morales que existen como hechos sociales, independientemente de que un sujeto desee acatarlas o no. Por lo tanto, la moral objetiva es universal.

Conducta moral
Los actos morales se producen por el convencimiento de que el actuar de un individuo siempre se realiza por ciertos fines y que todo el que hace algo, lo debe hacer con un fin. Y, en cambio, no actuar por inercia, costumbre, tradición irrazonada o la llamada <<mentalidad de masa>>.

Moral y ética
El concepto de moral se diferencia de la filosofía moral (ética) en que ésta última reflexiona racionalmente sobre los diversos esquemas morales con la finalidad de encontrar principios racionales que determinen las acciones, es decir, busca principios absolutos o universales, independientes de la moral de cada cultura.

Conclusión

Podemos hablar de que cada uno poseemos una “axiología personal”, creada por nuestras experiencias acumuladas en nuestro cerebro. O también perteneciente a una comunidad, como pudiéramos decir, una “axiología religiosa”. Pero hablando de los “valores universales” estaríamos hablando de una “axiología general”, porque, se supone, deberían ser aplicados en todo tiempo y en todo lugar.

Si establecemos a un grupo de individuos, un conjunto de valores (subjetivos) para que los acomoden en nivel de importancia, como el dinero, los deportes, la moda, sabemos sin duda que cada uno tendería a acomodarlos de acuerdo a sus datos y, por tanto, difícilmente se coincidiría con el orden exacto de otro. Es así como podemos hablar de que cada uno poseemos nuestra propia axiología.
Constantemente vemos cómo nuestra axiología “choca” con la axiología de otro, originando conflictos, porque lo que para uno es muy importante, para el otro puede no serlo tanto. O cuando alguien hace un juicio valorativo, no sólo depende del objeto al que está valorando, sino también de él, de sus propios “datos acumulados”. Lamentablemente a veces tomamos lo que no nos corresponde, sin razonar que “su axiología es la que enjuició”, la que opinó, y no la verdad en sí.

No intento proponer un cambio en “nuestras axiologías”, porque sé que por más modificaciones que hagamos a ellas, jamás podríamos conciliarlas, y porque aparte están en constante cambio. Sólo pretendo concluir que los juicios de valor son naturalmente personales, es así como percibimos nuestra realidad, y por tanto, carecen de certeza. Sin embargo, los juicios valorativos ayudan a orientarnos hacia qué dirección seguir.

Bibliografía

·         presentación power point “valores y sentido de vida” por Mtro. José Manuel Carrillo Izaguirre
·         williambarba.blogspot.mx/2012/01/la-axiologia.html
·         otravezanayantzin.blogspot.mx/2013/03/un-poco-sobre-axiologia.html
·         enciclopedia.us.es/index.php/Axiolog%C3%Ada
·         es.wikipedia.org/wiki/Valor_(axiolog%C3%ADa)
·         es.wikipedia.org/wiki/Axiolog%C3%ADa
·         definicion.de/etica/
·         definicionabc.com/salud/bioetica.php
·         es.wikipedia.org/wiki/Bio%C3%A9tica#Definici.C3.B3n_y_dominios
·         es.wikipedia.org/wiki/Moral
·         ehowenespanol.com/cuales-son-diferencias-moral-objetiva-subjetiva-info_231303/
·         es.wikipedia.org/wiki/Est%C3%A9tica
·         filosofia.org/filomat/df649.htm