martes, 5 de marzo de 2013

¿Resolver nuestra esencia?

"¿Por qué me cuestiono preguntas personales (psicología) y preguntas existenciales (filosofía) cuando la mayoría anda "feliz" sin intentar resolverse? ¿por qué yo no puedo ser como el resto?*"... ¿Qué no te has enterado?...


...sólo imagino cómo sería un árbol o una iguana si en vez de ser árbol e iguana buscaran la forma de resolverse como árbol y como iguana... ¿ves cómo la naturaleza no se resuelve? ...sólo llamo la atención sobre un hecho, sobre una diferencia... la que hay entre nosotros - obviamente algunos de nosotros - y la naturaleza (tal diferencia es enunciada de diferentes modos según cada disciplina); la diferencia es la distancia, no entre el árbol y él mismo, ni entre la iguana y ella misma... es la diferencia entre su distancia (la de ellos consigo mismos) y nuestra distancia (la de nosotros con nosotros mismos)... en nosotros, la distancia sí aleja, separa, fragmenta, en ellos no...

Un árbol no resuelve cómo ser árbol, sólo es. Una iguana sólo es iguana, no resuelve cómo serlo. Cumplen con sus funciones sin cuestionarlas, llevan a cabo "el objetivo" sin intentar resolverse.
La diferencia entre la naturaleza -que no se resuelve- y algunos de nosotros es su distancia (entre el árbol y la iguana) y nuestra distancia (la nuestra con la de los demás). En la naturaleza la distancia no conflictúa, sólo forman parte de una cadena, en nosotros la distancia sí marca una diferencia... "Lo que me hace ser diferente a los demás".
Luchar por recorrer ésa distancia y "unirnos al festejo", llevará por acercarnos a algo que no somos, y sin embargo "la diferencia" seguirá permaneciendo (porque ésa es tu esencia y quien eres). No intentes descender, por sentirse solo arriba, cuando sabes que has merecido ése lugar. Tu grado de conciencia obtenido ocupa un espacio, que sólo estando en la posición adecuada hará que puedas ser tú mismo, así que una vez obtenida cierta conciencia necesitas ocuparte de ella. Porque lo maravilloso de aprender algo es que nadie puede arrebatárnoslo (B.B. King).
Intentar unirte con los demás peces, es absurdo, cuando ya has practicado cómo nadar contra corriente, no eres tú mismo, porque por "algo" tomaste dichas prácticas, además de que ése "algo" no tardará por advertir de tus prácticas, o sea, no te dejará hacerte pendejo. ¡Si eres un salmón, éso eres! Intentar ser otro pez, es luchar contra tu propia naturaleza.
No te resuelvas, ya eres una respuesta. Tampoco te preocupes, sólo ocúpate.


...El tigre, por ejemplo, no necesita nada más que ser tigre para serlo y seguirlo siendo siempre, su ser-tigre nunca está en duda ni en crisis, ni para él ni para nadie; nuestro ser-lo-que-somos sí; la identidad del tigre no tiene problema...

Yo no sé si sirva de algo resolverse...eso lo sabrás sólo tú... de todos modos, no hay manera de no resolverse... porque incluso si decides no hacer nada y seguir siendo "sin ser"... eso es ya una forma de resolverte (no resolviéndote)... la paradoja es ésa, y se llama destino.
Yo decidí resolverme sin resolverme. Pero es como a mí me funciona. Creo que cada quien establece debajo de qué sombra desea resguardarse...

Este es mi punto de vista, no tiene qué ver con sacarle provecho o encontrarle ventajas, ni siquiera averiguar causas, (de no ser del montón)...no...sólo es hacerse responsable de lo que uno es, por esencianosotros no tenemos asegurado nuestro ser, lo que somos... ni siquiera lo que hemos sido; nuestra identidad es un constante constructo; nuestra identidad es un problema, para nosotros mismos en principio, pero nuestra esencia es inalterable y no debería cuestionarse, sólo vivirla... ... ¿quién dijo que a la iguana le gusta ser iguana? o que el árbol pregunte porqué es árbol... sólo asumen su papel: seamos un poco como la naturaleza que no se resuelve, y sólo es.





Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo.
No estoy en este mundo para llenar tus expectativas
Y tú no estás en este mundo para llenar las mías.
Yo soy yo y tú eres tú.
Y si por casualidad coincidimos, es hermoso.
Si no, no puede remediarse.
Fritz S. Perls (1893-1970)

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