...Suenan difíciles de conciliar...
Hoy por la tarde reflexioné al
respecto; y entre tanto revoltijo, desempolvé algunos antiguos diarios...
En un intento de sincretismo con lo que
era (lo plasmado en eso diarios), y lo que soy -que a fin de cuentas mi era es parte de mi soy)- llegué a la conclusión de
que para hablar de ser necesariamente debemos mencionar esencia. A esencia la he definido en algunas otras
entradas, pero para no ser gacha lo repetiré: es el conjunto de
aquellos valores que permanecen, no varían, y determinan la naturaleza de un
ser. Algo así como "lo que me hace ser"...
Ahora bien, para hablar de amar es necesario mencionar también ciertos
conceptos -demasiados, diría yo- pero prefiero dar por supuesto que
ustedes ya saben lo que es "amar", sin que yo me quiera hacer la
sabionda en el tema, (pf)... sí, haré ese arriesgado supuesto...
Así que, ¿cómo ser y amar al mismo tiempo?... Ahora sí mi
sincretismo...
Opino que aunque mucho dudes de quién
eres en realidad, o finjas ser lo que no eres, y cuestiones humanas de esta
índole, esta crisis sobre el
ser no debería porqué
imposibilitar amar y ser amado. Creo que el denominador común de "los que
aman" es debido a una conexión con "la esencia"; son capaces de
sentirla muy a pesar de conflictos internos, porque la esencia irradia y vibra con demás esencias, irradia aun en
el estado anímico en que nos encontremos... Por eso decía lo importante que es
mencionar esencia en el siendo, y ahora me encuentro proponiéndola
en el amar.
"Esencia y amar: verdadera influencia", debió haberse titulado esta entrada; pues realmente no encuentro relación alguna entre ser y amar, porque si "eres" alguien que no eres con el fin de ser amado, la esencia es la que prevalece, y a pesar de tus esfuerzos, si tu "verdadera" esencia no vibra con la otra, no existirá conexión (ups!)
Al ser tú mismo estarás viviendo desde tu esencia, eso que ni qué,
pero (lo que me interesa plantear es que) también al no ser tú mismo, ya
que, como dije, la esencia existe en el momento en que eres, y no-ser es
una manera de seguir siendo. O sea que la esencia, teniendo
atributos de inalterable y de permanente, si eres, intentas ser, o no eres, la
esencia es.
Es al punto donde intentaba llegar, "la esencia" al
"amar"... para mí la única razón lógica y explicable de la magia que
surge en el amor, en todas las historias que me han contado...
Aportando un poco sobre ser uno mismo....
Para detectar que estás siendo tú mismo es cuando sientes comodidad con tu manera de proceder (importante no intentar traspasar las libertades inalienables del otro cuando eres), es más, ni siquiera lo detectas ni te enteras que estás siendo tú mismo, porque te encuentras ocupado siendo. Cuando eres no-siendo, sin duda te cuestionarás si realmente eres (¿soy yo mismo?), ya que si realmente fueras no lo dudarías, ni darías espacio a dicha pregunta.
Para detectar que estás siendo tú mismo es cuando sientes comodidad con tu manera de proceder (importante no intentar traspasar las libertades inalienables del otro cuando eres), es más, ni siquiera lo detectas ni te enteras que estás siendo tú mismo, porque te encuentras ocupado siendo. Cuando eres no-siendo, sin duda te cuestionarás si realmente eres (¿soy yo mismo?), ya que si realmente fueras no lo dudarías, ni darías espacio a dicha pregunta.
Si no sabes quién
eres, de momento puedes ser
quien crees ser. Suficiente para descubrirlo...
*Son las motivaciones profundas las que nos hacen ser o no ser... he ahí el dilema.
*Son las motivaciones profundas las que nos hacen ser o no ser... he ahí el dilema.
"¿cómo ser y amar al mismo
tiempo?" Se, como creas ser. Y ama como sientas amar... No sepas ser, no sepas amar... Las grandes cosas surgen cuando no controlamos saber y, en cambio, dejamos fluir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Otra vez para Anayantzin: